GREY CUBE PROJECTS

Codec / Codex

Artistas:

Johanna Arenas

Catalina Moreno

Rosell Meseguer

Juliana Gómez Quijano

María Fernanda Plata

Ximena de Valdenebro

Lorena Ortiz

Carolina Villegas

Viviana Cárdenas

 

Esta exhibición hace un homenaje a las mujeres que han sido pioneras, innovadoras o investigadoras en distintos campos del saber y que en determinados momentos de la historia no se les confirió el reconocimiento que merecían como generadoras de conocimiento. Por esta razón cada artista que interviene en este proyecto de creación, realiza una obra que vincula simbólica o tangencialmente alguno de los aportes que proporcionaron estas mujeres a nuestra civilización, entre ellas encontraremos interlocutoras que produjeron desde la literatura, filosofía, poesía, ingeniería, matemática, biología o la astronomía.

El título de este proyecto señala dos términos, por un lado encontramos Codec,[1] el cual hace alusión a la tecnología de compresión de video y a la programación aplicada para este procedimiento. Lo significativo a enfatizar de esta palabra es su vinculo con la tecnología y la terminología derivada del universo digital, este campo de trabajo suministra métodos de programación en donde el lenguaje matemático disipa las barreras de genero, que en algunos campos profesionales parecen inamovibles. Por su parte Codex[2] refiere a los manuscritos que preservan el conocimiento de siglos anteriores, cuyo contenido estamos descifrando con la asistencia de la ciencia y la aplicación de metodologías de investigación tras-disciplinares; mediante estos procesos podremos comprender conceptos que anteriormente estuvieron ocultos a la luz pública, entre ellos podemos subrayar nuestra aspiración como civilización para establecer un balanceado acceso a la producción de conocimiento, para que subsecuentemente los fenómenos culturales prescindan de cualquier carácter insustancial o tipificación superflua, bien sea por la condición de genero o la inclinación filosófica con la cual nos identifiquemos.

 

Está claro que muchos grandes avances en la comprensión de la naturaleza humana, se han asociado con la forja de conceptos, esta disposición nos ha permitido hacer mejores preguntas: en física, la diferenciación de peso y masa; en matemáticas, la noción de “tamaño” o número; en economía, la articulación del concepto actual de dinero; en las ciencias sociales el concepto de género, en oposición al sexo.

 

En cualquier investigación, ya sea científica o práctica, utilizamos conceptos para formular preguntas sobre la realidad. Una manera en que la investigación puede ser fructífera es proporcionando respuestas a las preguntas resultantes. Codec / Codex manifiesta un interés en la creación de conocimiento desde distintas plataformas creativas, con este gesto invitamos a reflexionar acerca de la importancia del capital simbólico, cuya dinámica multivalente pretende establecer nociones que sumen esfuerzos y eviten la división irreflexiva, bien sea acudiendo a conceptos regresivos que inciten a la separación de genero o la implementación de políticas unilaterales-unidimensionales.

 

Curador: John Ángel Rodríguez

 

[1] Codec

En las tecnologías de compresión de archivos de imagen en movimiento y video se emplea un códec de video que es un circuito electrónico o software que comprime y descomprime el video digital. Convierte video sin comprimir a un formato comprimido o viceversa.

 

[2] Codex

Es un libro construido con varias hojas de papel, vitela, papiro o materiales similares. El término ahora solo se usa generalmente en manuscritos, con contenido escrito a mano, describe el formato que ahora es casi universal para libros impresos en el mundo occidental.

Codec-Codex

 Artistas que hacen homenaje a investigadoras.

 

María Fernanda Plata

 

“Quítenle el talento para dárselo al que tiene diez, porque a quien tiene, se le dará y tendrá de más, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene.” Mateo 13:12

 

El sociólogo Robert King Merton tomó las palabras de Mateo para hacer referencia a un fenómeno que se daba en muchas áreas de la vida. Merton lo describió como el efecto Mateo, la menor consideración que recibían los trabajos y las obras de escritores, científicos o artistas no conocidos, en comparación con los trabajos similares en importancia, de otros ya consagrados o famosos. Según este efecto, las investigaciones de científicos jóvenes, o no tan conocidos para la comunidad científica y la sociedad en general, aunque sean mejores que las de sus compañeros ya consagrados recibirán menor cantidad de menciones. Y, además, es posible que sean olvidados o relegados a un segundo plano, ocultos por la sombra del más famoso.

 

En 1968 Robert K. Merton dio a conocer el efecto Mateo en la revista Science. Para definir y acuñar este término, el sociólogo se basó en el trabajo de una joven investigadora de su grupo, Harriet Zuckerman. Durante la década de los 60 Harriet realizaba una investigación en el marco de su tesis doctoral. Investigaba las características de la élite científica y, para ello, realizó entrevistas a científicos estadounidenses que habían ganado el premio Nobel. Muchos de ellos le reconocieron que para llevar a cabo sus laureadas investigaciones, habían trabajado codo a codo con jóvenes investigadores que formaban parte de sus grupos de investigación. Y que el trabajo y las aportaciones de éstos habían sido determinantes. Sin embargo, la comunidad científica les había otorgado todo el mérito a ellos. Uno de los entrevistados por Harriet Zuckerman admitió que las menciones y los méritos se adjudicaban de manera un tanto peculiar, ya que sólo se les atribuían a los investigadores con renombre. Quizás, esto se debía, a que una vez leída la lista de autores que habían realizado la investigación, sólo recordamos el nombre de los autores “famosos” y olvidamos al resto.

 

25 años más tarde, en 1993, la historiadora de la ciencia Margaret W. Rossiter sacó a la luz lo ocurrido en el transcurso de la definición del efecto Mateo. Con este ejemplo explicaba y definía la discriminación sistemática que ha sufrido la mujer en el ámbito de la ciencia.

 

Margaret W. Rossiter definió el olvido consciente y sistemático que habían sufrido las aportaciones de las mujeres científicas e investigadoras haciendo honor al nombre de Harriet Zuckerman y al de la activista en pro de los derechos de las mujeres, Matilda Joslyn Gage, quien fue la primera en hacerse eco de este hecho. De esta manera, la discriminación que han sufrido las mujeres en la ciencia ha sido conocida desde 1993 gracias a Margaret W. Rossiter con el nombre de efecto Harriet/Matilda (aunque hoy en día se conozca como el efecto Matilda).

 

Carolina Villegas

Hizo su enlace conceptual con el trabajo de Pernille Leth-Espensen, quien es una historiadora de arte que escribe sobre arte e instalación interpretando y haciendo representaciones científicas. Es una mujer que ha indagado la teoría estética y su relación con el arte, estableciendo conexiones entre arte y ciencia, observando cómo los artistas tienen la posibilidad de comprender datos científicos desde la estética. La investigación de Pernille le permitió a Carolina identificarse con un proyecto en particular de esta investigadora: ” The Microscope as a Musical Instrument: Art, Hermeneutics and Technoscience“, en esta investigación una artista junto con un nano-científico recopilan sonidos de las células y los transforman en música. Este proceso en donde se transcribe e interpreta información en composiciones musicales le sirvió como detonante inspirador y le permitió establecer paralelos con la metodología de trabajo que Carolina aborda al emplear el microscopio. Por lo tanto, es Leth-Espensen el vínculo con la línea curatorial de Codec/Codex. Una gran parte de obras de arte representan o presentan el cerebro, por lo que también le interesa cómo estas obras de arte interpretan las nociones de conciencia y subjetividad. Carolina considero que transfigurar la visión del microscopio en una obra de arte aborda el tema del lenguaje y sus transformaciones en el tiempo como lo hace la definición de Codec/Codex.

 

Rosell Meseguer

 El último hallazgo en el campo de la invisibilidad es una diminuta capa tridimensional capaz de ocultar pequeños volúmenes u objetos gracias a la dispersión de los rayos de luz, un invento del que informa hoy la revista Science. La capa está compuesta de polímeros y su superficie contiene lentes que proyectan las ondas de luz parcialmente inclinadas para dispersarlas y ocultar el objeto al ojo humano. Hasta ahora “todos los experimentos trabajaban sólo en el terreno bidimensional, lo que significa que (los objetos) se hacían inmediatamente visibles si los mirabas fuera de ese plano”, explica Tolga Ergin, la principal autora del estudio:

 

Mientras “mucha gente juega a hacer trucos con cámaras y proyectores para dar ilusión de invisibilidad, nosotros estamos controlando la propagación de luz y cambiando su haz”, aclara Ergin, del Instituto para        la Tecnología de Karlsruher (Alemania).

La nueva estructura de invisibilidad tridimensional es tan fina que “apenas puede verse a simple vista”, lo que “nos sitúa muy lejos de poder crear algún tipo de ‘traje invisible'”, sentencia la profesora.

Ergin y su equipo diseñaron una “alfombra” cuya superficie se deforma al colocar un objeto por debajo, lo que origina un bulto que revela su presencia. Sin embargo, “si ponemos la capa de invisibilidad por encima de ese bulto, las distorsiones desaparecen”.

Los resultados de este estudio suponen un paso más en el conocimiento de la óptica de la transformación, una técnica que emplea materiales capaces de guiar y controlar la dirección de la luz.

 

Johanna Arenas

 “Primavera silenciosa” (1962) y “El sentido del asombro” (1965), son libros escritos por la bióloga, conservacionista, ambientalista y ensayista Rachel Carson, que han sido referentes en el proceso creativo de Johanna Arenas desde el 2002. Estos documentos, que son de carácter divulgativo especializados, le han servido como un detonador para explorar varios temas, entre ellos reflexiones sobre la comunicación científica y su efectividad en la divulgación para el público general, versus la crisis ambiental que enfrentamos y la indiferencia que persiste.

 

Carson, hizo historia en el mundo ambientalista al utilizar un lenguaje más divulgativo que científico en sus documentos, este gesto abrió las puertas a un público general debido a su firmeza en la argumentación y su gran capacidad comunicativa. Lo que provocó gran conmoción en la sociedad americana al evidenciar el riesgo en la salud pública por el uso y la falta de normativa de pesticidas. Los temores generalizados en la sociedad americana desataron como consecuencias, una intensa campaña de desprestigio personal y científico contra Rachel Carson, dirigido por el imperio de la industria química y del otro lado, el rechazo de la comunidad científica donde clasificaban su documento como un libro fantasioso. Estos hechos trascendieron al Congreso de los Estados Unidos, bajo el mandato de J.F Kennedy, citándola para comparecer en una Comisión de Estudios de Pesticidas. En esta Comisión se estableció el comienzo de Políticas de Protección de Salud Pública y de Conservación de la Naturaleza, que luego dieron origen a la Ley Nacional de Protección Ambiental (NEPA), precursora de toda la legislación Ambiental Americana y más tarde de Europa. Esta ley se firma en 1969, cuatro años después de su muerte por cáncer. Sin embargo, se puede decir que “el trayecto de la historia sociológica de América, y por influencia la de Europa, cambió al introducir la cuestión de nuestra relación con la naturaleza a debate. El axioma de proteger el medio ambiente, que hoy nadie discute, tiene su origen en ese momento. A si mismo, los movimientos ecologistas surgen, como lo explican la mayoría de los tratados de Historia de la Conservación, a raíz de la publicación de “Primavera silenciosa”.

 

Viviana Cárdenas

 

La obra IR-780 está inspirado en la historia de las células HeLa, el primer cultivo celular exitoso a partir del cual se han desarrollado múltiples vacunas, medicinas y elementos de uso humano cotidiano, también han sido usadas para probar millones de experimentos. Las células HeLa, reciben este nombre por Henrietta Lacks, mujer a la que involuntariamente se le extrajo tejido canceroso de un tumor cervical.

 

Ximena de Valdenebro

 

Amalie Emmy Noether podría considerarse como la mujer más importante en la historia de las matemáticas y de hecho, así la consideraba Einstein. Nació en Erlangen, Alemania, en el año 1882 y falleció en el 1935 en EEUU, luego de ser expulsada por los nazis unos años antes. La figura de Noether ocupa un imprescindible lugar en el ámbito de las matemáticas, especialmente en la física teórica y el álgebra abstracta, con grandes avances en cuanto a las teorías de anillos, grupos y campos. A lo largo de su vida realizó unas 40 publicaciones realmente ejemplares. Hija del eminente matemático Max Noether, tuvo que asistir a las clases impartidas por su padre como oyente, dada la imposibilidad de matricularse en la universidad por su condición de mujer, hecho por el cual fue criticada por las mismas mujeres de la época.

 

Las investigaciones de Emmy Noether ejercieron una amplia y profunda influencia en el desarrollo del álgebra moderna y de la topología. Noether estudió los conceptos matemáticos de anillo e ideal, unificó en un solo cuerpo teórico las diferentes aproximaciones anteriores y reformuló en el marco del mismo la teoría de los invariantes algebraicos; dotó de ese modo de un nuevo enfoque a la geometría algebraica.

 

Teorema de Noether

 

Este principio, llamado de covariancia o invarianza de forma, afirma que las leyes de la naturaleza deben tener la misma forma en todos los sistemas de referencia equivalentes. Esta es la formulación más general del principio y en cada teoría el experimento nos dará el conjunto de sistemas de referencia que en efecto son equivalentes, que en general estarán relacionados unos con otros por las transformaciones debidas a las simetrías del sistema.

 

Catalina Moreno

 

La obra de Agnes Martin, influencio a Catalina en especial las que indagan la importancia del vacío, como elemento de construcción plástica y guía espiritual para la profundidad conceptual. En el transcurso de la carrera de Agnes Martin que abarcó cincuenta años, de trabajo austero y sereno, anticipó y ayudó a definir el minimalismo, incluso mientras luchaba contra sus crisis psicológicas y creaba una existencia solitaria en el suroeste de Estados Unidos.

 

Martin se identificó con los expresionistas abstractos, pero su compromiso con la geometría lineal la llevó a asociarse a su vez con artistas minimalistas, feministas e incluso queer. Ella se movió a través de algunas de las comunidades de arte más diligentes de su tiempo mientras mantenía una reserva ideológica. Agnes menciono tanto al principio como al final de un documental filmado cuando tenía ochenta años “Pinto de espaldas al mundo”. Cuando murió a los noventa y dos años, en Taos, Nuevo México, se dice que no había leído un periódico en medio siglo.

Lorena Ortiz

 La profesora Giuliana Bruno es conocida internacionalmente por su investigación sobre las intersecciones de las artes visuales, la arquitectura, el cine y los medios. Su último libro, Surface: Matters of Aesthetics, Materiality, and Media (Universidad de Chicago Press, 2014) ha sido ampliamente revisado y elogiado por revisar el concepto de materialidad en el arte contemporáneo. Argumentando que la materialidad no es una cuestión de los materiales en sí sino más bien la sustancia de las relaciones materiales. Bruno investiga el espacio de esas relaciones, examinando cómo aparecen en la superficie de diferentes medios: en pantallas de cine y video, en instalaciones de galería, o en las pieles de edificios y personas. En relación al objeto de los estudios visuales, sostiene, que va mucho más allá de la imagen e involucra a la superficie como un lugar de contacto entre las personas y los objetos de arte. A medida que Bruno avanza a través de estos encuentros superficiales, revela las telas de lo visual: las cualidades texturales de las obras de arte, ya sea que estas se manifiesten en lienzos, paredes o pantallas. Iluminando las condiciones de la superficie moderna, señala cómo las fachadas se convierten en pantallas virtuales y el arte de la proyección se reinventa en las paredes de la galería.

 

Juliana Gómez Quijano- June Juno

Investigadora referente para la investigación y creación de la propuesta señales de vida:

 

Rosalind Franklin (1920-1958)

 

Química y cristalografía inglesa, responsable de importantes contribuciones a la compresión de la estructura del ADN. Se especializo en perfeccionar la técnica de Difracción de rayos X, con la cuál logro revelar la forma de doble hélice de la molécula del ADN.

 

Señales de vida parte del interés por conocer y profundizar en el código genético “El ADN” en el que está contenida la vida. Las imágenes de este proyecto, así como la obra sonora que la acompaña, surgen de los datos obtenidos del análisis de los genes de la artista y con ellos el análisis de la historia genética. A través de pruebas de laboratorio que incluyen una electroferesis, técnica en la que un gel se tiñe con pigmentos que se unen al ADN y que permite que los fragmentos del mismo se visualicen como bandas que representan una secuencia de números que forman el perfil genético de la artista Juliana Gómez.

Finalmente, surge en un interés por construir puentes entre el conocimiento científico y las imágenes de laboratorio, con las cuales podemos comprender y acercarnos a las múltiples facetas y complejidades de la ciencia a partir de otras formas de observarla y concebirla.

 

GENERAL.jpg GENERAL2.jpg GENERAL1.jpg GENERAL5.jpg GENERAL6.jpg GENERAL3.jpg Johanna.jpg Johanna8.jpg Johanna1.jpg Johanna3.jpg Johanna7.jpg Johanna4.jpg Johanna5.jpg Johanna6.jpg Maria.jpg Maria1-1.jpg Catalina1-1.jpg Catalina2-1.jpg Catalina3-1.jpg Carolina2.jpg Carolina.jpg Carolina1.jpg Juliana.jpg Juliana1.jpg Juliana2.jpg GENERAL4.jpg Lorena3.jpg Lorena1.jpg Lorena2.jpg Lorena.jpg Ximena1.jpg Ximena6.jpg Ximena2.jpg Ximena3.jpg Ximena4.jpg Ximena5.jpg Rosell1.jpg Rosell2.jpg Rosell3.jpg Rosell.jpg